ANTECEDENTES
ROSARIO CASTELLANOS:
Rosario Castellanos nació en la Ciudad de México el 25 de mayo de 1925, pero pasó gran parte de su infancia y adolescencia en Chiapas, concretamente en Comitán, al extremo sur del territorio mexicano, lugar que influyó poderosamente en la atmósfera y estilo de sus obras. Hija de una importante familia de terratenientes, fue muy pronto consciente de las injusticias que impedían en progreso de los indios: una compresión que, junto a su carácter introvertido y unas ambiciones intelectuales "impropias" de una mujer, le impidió siempre sentirse integrada en la sociedad caciquil.
Estudió Filosofía y Letras en la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), donde se relacionó con Ernesto Cardenal, Dolores Castro, Jaime Sabines y Augusto Monterros. Estudió también en la Universidad de Madrid con una beca del Instituto de Cultura Hispánica. Fue profesora en diversas universidades mexicanas, así como en la Universidad de Wisconsin, en la Universidad Estatal de Colorado y en la Universidad de Indiana. Escribió durante años en el diario Excélsior, fue promotora del Instituto Chiapaneco de la Cultura y del Instituto Nacional Indigenista, así como secretaria del PEN Club. En 1954 fue becada por la Fundación Rockefeller en el Centro Mexicano de Escritores.
Dedicó una extensisíma parte de su obra y de sus energías a la defensa de los derechos de las mujeres, labor por la que es recordada como uno de los símbolos del feminismo latinoamericano. A nivel personal, sin embargo, su vida estuvo marcada por un matrimonio desastroso y continuas depresiones que la llevaron en más de una ocasión a ser ingresada. Castellanos murió a la temprana edad de 49 años a causa de un desafortunado accidente doméstico.
José Ignacio Javier Oriol Encarnación de Espronceda y Delgado (Almendralejo (Badajoz), 25 de marzo de 1808 Madrid, 23 de mayo de 1842), fue un poeta español de la época del Romanticismo, considerado como el más destacado poeta romántico español.
José de Espronceda nació en Almendralejo (Badajoz) en 1808. Estudió en el Colegio de San Mateo de Madrid, donde tuvo como profesor a Alberto Lista, a quien siguió en el colegio fundado por el mismo. A los quince años creó con sus amigos Ventura de la Vega, y Patricio de la Escosura una sociedad secreta a la que llamaron los Numantinos (1823-1825), según decían, para vengar la muerte de Rafael del Riego. Denunciado por ello en 1825 fue desterrado a un monasterio de Guadalajara durante cinco años. Posteriormente viajó por Alemania, Bélgica, los Países Bajos, Francia e Inglaterra -donde se enamoró de Teresa Mancha, hija del coronel liberal emigrado Epifanio Mancha- en su condición exiliado liberal. Participó en las oleadas revolucionarias de 1830 junto con unos antiguos amigos suyos. Poco después Teresa se casaría por orden de su padre con un comerciante llamado Guillermo del Amo; sin embargo se reencontrarían en París en 1833 con la que regresó a España, junto con otros liberales, gracias a la amnistía declarada por la muerte del soberano Fernando VII, en 1833. En 1838 Teresa se apartó de Espronceda y poco después murió.
A partir de aquí Espronceda se dedicó a la política y al periodismo. Se enroló en la Milicia Nacional llegando a ser Primer Teniente de la Compañía de Cazadores de Madrid. En 1841 es nombrado secretario de la Legación española en La Haya y poco después es elegido diputado progresista en Almería. Fue elegido parlamentario ante las Cortes Generales, en 1842 por el Partido Progresista. Murió a los treinta y cuatro años de garrotillo (difteria) en ese mismo año de 1842, cuando se iba a casar con Bernarda de Beruete.
INICIO
Una tarde con mucho aire y clima muy frío huye de la pronta noche Rosario castellanos, temiendo que llegada la oscuridad se apoderara de ella un temor inmenso que no le permitiera dar más pasos para llegar a su hogar, se refugió en una iglesia llamada la iglesia Guadalupana de la Cruz, que era lo más cercano que veía.
Al momento de entrar a ese recinto sagrado le llamo la atención como el pasillo que llegaba hasta el altar, estaba lleno de velas por lado y lado, las imagenes de los santos que yacían ahí se veía frías, tenebrosas, como con ganas de hablar y contar cada uno de los rezos que han escuchado con el pasar del tiempo.
Sin embargo ella sigo su camino hacia el altar que estaba llenos de luz, la mesa dorada lograba llamar la atención de esta dama que paso a paso hacia resonar las maderas del piso que ya por el tiempo, se encontraban en un gran deterioro.
Al momento de llegar hasta el altar sintió hacia su derecha un respiro muy profundo, melancólico, como si existiera un arrepentimiento en la persona a la que se le escucho.
Volteo su cabeza y descubrió en la primera silla de la iglesia un hombre sentado con sombrero gris , traje muy viejo y descuidado del mismo color que el del sombrero, estaba cabeza abajo como si le suplicara a Dios con sus oraciones un deseo muy profundo de su alma.
Rosario castellanos no quiso interrumpir y trato de caminar lo más despacio posible hacia las sillas de atrás a esperar que el viento pasara y poder salir rápido de ahí. Pero al momento en que ella iba a retroceder el hombre de la silla le dice:
- Momento, si gusta sentarse a mi lado es bienvenida, no hay ninguna razón por la cual no deba hacerlo, no soy mala persona solo me gusta venir aquí a meditar.
- Muchas gracias señor, ya que no le molesta, le tomo la palabra
- Mi nombre es José de Espronceda mucho gusto señora.
- Mucho gusto, yo me llamo Rosario castellanos
- Y dígame Rosario ¿por qué ha decidido usted venir a este frió y lúgubre lugar?
- Si yo le dijera la verdad le parecería quizás tonto, pero los vientos tan fuertes no son de mi agrado y con uno así como el de hoy, simplemente me hizo buscar un refugio y llegue aquí.
- Ya comprendo, pero como veo no le la miedo un lugar que antes de verse más tranquilo y bonito, es frió y lúgubre.
- Quizás porque lo único que mi alma busca es el refugio de un temor interno que llevo muy adentro de mí y no le ve importancia al aspecto de este lugar.
- Ahhh!! ya comprendo interesante explicación yo diaria, pero coménteme Rosario, a que se dedica una mujer como usted que se ve desde un principio muy elegante y culta.
- Soy escritora, escribo poema, cuentos, novelas, ensayos entre otras cosas, estudie filosofía y letras en la universidad autónoma de México (UNAM) conseguí esa carrera por una beca que me dieron en el instituto de cultura hispánica y he dictado clases en la universidad de Wisconsin y en la estatal de colorado.
- Es realmente muy interesante lo que ha logrado hasta ahora con su vida Rosario y sin menospreciar lo que ha hecho puedo decir que quizás le falta mucho camino aun por recorrer, además esta enfrente de otro colega suyo un poeta que no se considera mayor cosa pero que en su país es reconocido.
- Claro, ahora comprendo por que su nombre se me hacia tan familiar, usted es el famoso poeta José de Espronceda, el poeta español mas romántico de sus tiempos, increíble con quien me vengo a encontrar, pero explícame ¿porque esta aquí?
- Mi querida Rosario como colegas puedo contarle muchas cosas acerca de mi vida que quizás usted entienda mejor que ninguna otra persona pero no me gustaría ser el causante de un momento aburrido en su vida.
- Considero mi señor Espronceda que no es a mí a quien le toca juzgar su vida yo solo seria una escucha de lo que usted a bien me quiera comentar y encantada oiré.
- Pues bien siendo así, le agradezco su cortesía y me atrevo a confesarle que no siendo muy chico aproximadamente a mis 15 años, tuve junto con algunos amigos míos una sociedad secreta a la que llamamos los Numantinos, esto me da pena decirlo fue creado para vengar la muerte de un amigo nuestro.
- Nunca imagine que una persona como usted que es catalogado como el hombre mas romántico de su época pudiera a esa edad sentir rencor por las personas y querer vengar la muerte de otro, yo en cambio nací en una familia de terratenientes pero siempre he pensado que la vida es muy injusta con algunos como por ejemplo con los indios que se les impide progresar, pero sígame contando sobre usted.
- Bueno desafortunadamente los que se decían mis amigos no lo eran tanto y ellos me denunciaron y me fui a un monasterio al cual me exiliaron, fue ahí donde escribí el poema histórico El Pelayo que hasta ahora ha sido un éxito total.
- Si, si lo conozco me llamo de hecho mucho la atención y considero que es una gran obra, por cierto, felicitaciones, pero continué por favor.
- Algún tiempo después conocí a Teresa Marcha de la cual me enamore perdidamente ella participo en una oleada revolucionaria donde participaron algunos amigos míos también pero desafortunadamente ella se caso por orden de su papa con un comandante llamo Guillermo del Amo, nos encontramos tiempo después pero desafortunadamente las cosas no funcionaron y ella murió, después de aquel triste suceso decidí conocer el mundo y sus culturas diferentes y por eso llegué a México donde ahora vivo y vengo aquí todas las noches a rezar por el alma de aquella mujer a la cual ame con mucha intensidad.
- Pues considero que su historia es realmente interesante y muy llena de vida, desafortunadamente muchas veces las cosas no salen como uno quisiera a mi también me fue mal en el amor imagínese usted, yo me dedicaba a escribir en el diario Excelsior y también fui promotora del Instituto Chapaneco y del Instituto Nacional de Indigenistas...
- Me imagino que esto lo hizo a razón de su desagrado por la discriminación de los indios en su país.
- Si así es en gran parte fue por eso que me hice promotora, pero como le venia diciendo todo esto que la vida me enseño y el camino que recorrí no fue suficiente para enseñarme que un matrimonio no es fácil y que siempre puede ser peor, se destrozó y caí y profundas depresiones ahora estoy saliendo de ellas por que decidí defender los derechos de la mujer y me he convertido afortunadamente en un símbolo del feminismo latinoamericano, como veras no es fácil para mi pero sigo adelante y voy por buen camino.
- Nada es fácil en esta vida Rosario sin embargo cuando uno encuentra algo por que luchar o por quien luchar como en su caso o en el mió siempre es fácil recorrer el camino. Mire ya no ventea por que no vamos y la acompaño a su casa y seguimos hablando de nuestras vidas.
- Si seria muy grato para mi, podría decirle que he encontrado en usted un buen amigo y confidente mi señor es Proceda.
- Puedo decir lo mismo mi querida Rosario si no me molesta que le diga así.
- No para nada, y vamos ya antes de que anochezca más...
- Vamos....

En la ultima década del siglo XIX y los comienzo del sigo XX fue donde se empezó a sentir el espíritu de renovación de la industria, esto trae en si un espíritu de esperanza ya que las industrias empiezan a avanzar en innovaciones con lo material y espiritual.